Ir al psicólogo no es “estar mal”. Es querer estar mejor.
Señales habituales:
- Ansiedad frecuente o sensación constante de alerta.
- Dificultad para dormir o desconectar.
- Conflictos repetitivos en pareja o familia.
- Bloqueo emocional o falta de motivación.
- Duelo, ruptura o cambios vitales importantes.
La psicoterapia no solo trata trastornos; también mejora habilidades emocionales, comunicación y autoestima. Pedir ayuda es una decisión estratégica, no una debilidad.